Diez estados de la vida


Los Diez Estados de la Vida impulsores de nuestra Revolución Humana

Me quedé paralizado ante la pantalla. La mirada de aquel niño, mientras le situaban en la camilla, era el más claro mensaje de indefensión. Un inocente, más allá de la angustia, reclamando con su gesto una respuesta que nadie podía darle. Sólo brotó misericordia de mi corazón, después llanto, después ira. En ese momento el teléfono me obligó a reaccionar: un compañero me llamaba para disculparse por sus hostiles actitudes en nuestro entorno laboral. En mi mente sólo vivía la mirada de aquel niño. Naturalmente acepté las disculpas: la vida me ofrecía una ocasión, por intrascendente que pareciera, para hacer algo por la paz. Aquella mirada demandaba esperanza y aunque estuviera a miles de kilómetros de distancia, decidí no dejar ni un instante de sembrarla.

El pasaje anterior puede representar una situación promedio, con algunas variantes, de diversas personas; este pasaje nos describe que continuamente nuestra condición de vida va cambiando a cada instante. Más allá de lo descrito en las líneas anteriores, nuestra vida en cada momento tiene un potencial que se manifiesta en miles de estados.

El budismo explica que estos miles de estados, o condiciones de vida, tienen como punto de referencia inicial los diez Estados Básicos:infiernohambreanimalidadiratranquilidadhumanidadalegríaaprendizajecomprensión intuitivaBodhdisattvaBudeidad También explica que todos los seres humanos tienen el poder de expresar en cada instante de su vida esos diez estados y un instante después manifestar otro, ya que no existen en forma separada sino que cada estado contiene y abarca dentro de sí a los otros nueve, esto último es lo que se denomina cómo Posesión Mutua de los Diez Estados.

Descripción breve de la tendencia básica dominante en cada uno de estos estados:

1.- Infierno. Indica un estado amargamente desprovisto de libertad, una condición de máximo sufrimiento. Es un estado caracterizado por el ansia de destruirse a sí mismo, a todos y todas las cosas.

2.- Hambre. En esta condición se es gobernado por deseos insaciables, incluyendo no solo los deseos materiales como comodidad, ropa o dinero sino también cosas tales como poder y fama. En este estado se es atormentado, tanto física como espiritualmente, por ansias implacables. Las causas para este estado son atribuidas a tendencias negativas tales como la mezquindad, la avaricia y la envidia.

3.- Animalidad. En este estado se es esclavo de los deseos instintivos y no se tiene en consideración la razón o moralidad. En este estado se somete a los más débiles y se adula a los poderosos.

4.- Ira. Se está dominando por el egoísmo, despreciando a los otros, valorándose sólo a sí mismo. Se está fuertemente apegado a la idea de superioridad y no se puede concebir el ser inferior a los demás en nada.

5.- Tranquilidad. En este estado se tiene moral y se puede ejercer el buen juicio, pensar racionalmente, controlar los deseos instintivos con la razón y actuar de manera humana.

6.- Éxtasis. Es una condición de alegría. Todas las manifestaciones de felicidad que se manifiestan en este estado son temporales y desaparecen con el paso del tiempo o incluso con el más mínimo cambio de las circunstancias

7.- Aprendizaje. Es una condición que se experimenta cuando uno lucha por un estado de satisfacción y estabilidad, mediante la reforma y el desarrollo de su propia vida. Concretamente es la condición en la que uno se dedica a forjar una vida mejor, aprendiendo de las ideas, el conocimiento y las experiencias de otros, antecesores y contemporáneos.

8.- Comprensión intuitiva. Este estado representa el despertar logrado por uno mismo a la verdad de la impermanencia a través de la directa observación del mundo que nos rodea. Se refiere a los sabios que comprendieron alguna verdad por sí mismos, a veces independientemente de las enseñanzas budistas y las utilizaron principalmente para su propio beneficio.

9.- Bodhisattva. Este estado se caracteriza por las acciones altruistas. Nichiren Daishonin dice al respecto: „aquellos en el estado de Bodhisattva moran entre los comunes mortales de los seis caminos (seis primeros estados) y son humildes en sí mismos y benefician a los demás“ Es un estado de misericordia en que se busca salvar a otros de su sufrimiento aunque ello implique esfuerzos y al mismo tiempo se aspira al logro de la iluminación a través de la práctica budista.

10.- Budeidad. Es la condición de vida de la libertad perfecta y absoluta en la que se domina todas las leyes de la realidad fundamental de la vida. Es el estado que se alcanza mediante las prácticas del Bodhisattva. La condición de Budeidad es una felicidad absoluta, accesible al individuo que penetra en la verdadera naturaleza de la vida subyacente en todo el universo y en cada vida que lo abarca.

El Sutra de Loto expone que todos los seres con independencia del estado básico que representa su tendencia de vida, poseen inherentemente la cualidad de manifestar cualquiera de los nueve estados restantes, incluyendo la Budeidad. Daisaku Ikeda, expone „que cuando nos abandonamos a la indolencia mental o espiritual, nuestra vida queda bajo la influencia destructiva y negativa que caracteriza los estados de infierno, hambre, animalidad e ira. En cambio la lucha incesante por fortalecer nuestra voluntad y nuestro pensamiento hace surgir la energía positiva y solidaria que vibra en los estados de Bodhisattva y Budeidad. De esta manera al ser cultivada y depurada la vida revela su brillo intrínseco“.

La tendencia negativa de nuestra vida, caracterizada por uno o más de los estados más bajos, puede ser transformada a través de la lucha incesante en el interior de nuestra vida, que denominamos Revolución Humana. Esta revolución Humana indica la transformación gradual de nuestra tendencia vital hacia la consolidación de la Budeidad como base de nuestra existencia, en síntesis: consolidar un auténtico y profundo humanismo con un supremo respeto a la dignidad de la vida.

Rafael Caro