elemento

El tarot


Por Mercedes Engel

LOS ARCANOS MAYORES


El tarot se puede utilizar como medio de conocimiento, pues estas cartas son portadoras de profundos significados. Los arcanos mayores del tarot simbolizan un camino, un viaje iniciático, un proceso de transformación; nos muestran a nosotros mismos en diferentes momentos o etapas de nuestra vida.


Los arcanos mayores cumplen la función de orientar. Se dice que los antiguos sacerdotes del Templo de Jerusalén ya interrogaban al oráculo con veintidós láminas muy similares a los modernos arcanos mayores. En cuanto a los cincuenta y seis arcanos menores, hay autores que consideran que básicamente representan aspectos anecdóticos de la vida, y que es mejor utilizarlos a modo de juego.


Respecto a los arcanos mayores, no hemos de considerar las cartas como entidades independientes, pues forman una secuencia. Los veintidós triunfos son una progresión, con un punto de partida (el Loco) y una llegada (el Mundo): cada triunfo se fundamenta en el anterior y abre el camino al que le sigue. Estos veintidós arcanos son veintidós etapas que tenemos que recorrer paso a paso para encontrar a nuestro ser verdadero, para alcanzar la sabiduría interior.


Vamos a emprender un arduo viaje, vamos a recorrer un difícil camino que empieza con el Loco y terminará con el Mundo. Los mensajes y consejos que nos transmiten las cartas nos van a servir para mejorar nuestra vida, nos van a ayudar a evolucionar.


Las cartas nos indican cuáles van a ser las consecuencias de nuestros actos y decisiones, nos dicen cuál va a ser el resultado más probable, es decir, las cartas nos marcan una tendencia, pero cada persona puede actuar para cambiar la tendencia que le marcan las cartas. Aunque a veces hay energías favorables o desfavorables a que te suceda algo determinado, siempre hemos de tener en cuenta la importancia de nuestras acciones.


Con respecto a las cartas que en una tirada salen invertidas: las inversiones profundizan en el significado de la carta. En general, una carta invertida nos indica que la energía que tiene esa carta (las cualidades que esa carta simboliza) se encuentra bloqueada, deformada o encauzada en otra dirección, en una dirección errónea, equivocada. Quiere decir que la energía no está fluyendo, la persona está bloqueada y la energía no circula.


Cuando las cartas salen invertidas debemos encontrar la manera de volver a ponerlas en su posición correcta, no hay que negarlas, hay que trabajar sobre ellas y ponerlas de pie. Además, si consigues poner de pie una de ellas, luego las demás ya se ponen de pie con mucha facilidad.


Lo interesante respecto a los arcanos del tarot es que su significado no está “escrito en piedra”, es algo vivo, y aunque por ejemplo para mí la Maga tiene un significado específico, para otra persona puede tener un significado diferente. Desde mi punto de vista, cada uno de nosotros puede aportar sus propias vivencias al significado de los arcanos.


LECTURAS


Al leer las cartas es importante dar mensajes positivos, aunque las cartas no sean buenas, porque sino puedes hundir psíquicamente al consultante. Las personas que vienen a una consulta necesitan ánimos y ayuda.


Otra cosa importante es que no hay que jugar a adivinar el pasado de la persona consultante. El pasado ya no existe y no se puede cambiar. Pero podemos cambiar las cosas en este momento, por eso hay que leer en las cartas el presente y el futuro. Querer asombrar al consultante diciéndole cosas sobre su pasado es ridículo, pues no le vamos a decir nada que no sepa.


Para mí también es muy conveniente decirle al consultante algo así: “de todo lo que te diga al leerte las cartas quédate sólo con lo que te resuene, con lo que sientas que es para tí, y el resto lo echas a la papelera y te olvidas. Toma sólo lo que te resuene. El resto no importa y lo dejas”.


Cuando tiras el tarot son los guías los que ordenan las cartas, no hay azar. A cada uno le vienen las personas que le han de venir para la lectura.


De nada sirve aprenderse de memoria el significado de los arcanos, pues las cartas hay que sentirlas, integrarse con ellas, y utilizarlas con mucho respeto y deseo de conocimiento.


Las cartas se leen, no se adivinan, un tarotista lee las cartas como si se tratase de un libro abierto compuesto por códigos y símbolos. Como cada una de las cartas tiene varios significados, en una lectura debemos ser capaces de captar intuitivamente cuál es el significado adecuado para cada carta. Por otra parte, no hemos de considerar las cartas como entidades independientes, pues el verdadero significado de la lectura lo obtendremos al fijarnos en las configuraciones que forman las cartas entre ellas.


El método con el cual se baraja no tiene importancia, siempre que se haga a conciencia. Si te echas las cartas a tí misma acuérdate de tener la mente en blanco al barajar para no influir en el resultado de la tirada, y el mismo consejo sirve para la persona que viene a una consulta.


El consultante se sienta a tu izquierda (mejor que enfrente). Mientras se barajan las cartas la persona consultante no debe cruzar los brazos ni las piernas, pues se corta la energía. Es bueno que los pies estén apoyados en el suelo. Las cartas deben estar ordenadas y en posición de pie (no invertidas) antes de empezar a barajarlas:


-El consultante puede esparcir las cartas sobre la mesa y removerlas un rato con ambas manos para pasarles su energía. Que se esté un ratito desparramando las cartas sobre la mesa, mezclándolas y removiéndolas sin orden alguno porque es necesario que toque las cartas para pasarles su energía. Cuando termine de remover las cartas debe juntarlas en un montón y dejarlas sobre la mesa. Ahora las cartas ya han quedado algunas de pie y otras invertidas para la lectura.


- La tarotista coge el montón de cartas (con mucho cuidado para no girarlo, especialmente si tienes al consultante sentado frente a tí, porque la lectura saldría al revés!) y baraja las cartas 7 veces (puedes barajar seis veces si el motivo de la consulta es el amor).


- La tarotista deja el montón de cartas sobre la mesa y ahora la persona consultante debe hacer 3 montones. Con la mano izquierda (si es zurda con la derecha), saca una pila de la parte superior del mazo y la coloca a la izquierda; después, de esa pila vuelve a quitar otra y la coloca otra vez a la izquierda.


- La persona consultante, con la mano izquierda, debe juntar de nuevo las cartas en un montón. En el orden que quiera debe juntar los tres montones y hacer sólo uno. (o bien puede coger la pila de cartas de la derecha y colocarla sobre la pila del medio, y luego poner estas dos pilas sobre la de la izquierda).


La tarotista coge el montón de cartas y empieza la tirada, sacando las cartas de la parte superior del montón: las va destapando y colocando en sus posiciones correspondientes según la tirada.


Todas las tiradas consisten en un número fijo de cartas, pero si la tarotista considera que la respuesta no es clara puede sacar algunas cartas más (como máximo 5 ) o bien hacer una nueva tirada.


En las consultas de tarot telefónico, la persona consultante no puede remover las cartas para pasarles su energía. Así que cuando hayas dividido las cartas en tres montones, justo antes de apilar de nuevo las cartas en un montón, le vas a preguntar qué montón desea escoger: el de la derecha, el de la izquierda o el del centro. Y ése es el que vas a coger para poner encima de los otros dos montones (para juntar los montones vas a ir siempre en sentido contrario a las agujas del reloj, de derecha a izquierda).


Cada vez que finalizas una consulta debes guardar las cartas en orden. En una sesión o consulta que dure una hora es habitual que se realicen varias tiradas: en este caso no es necesario ordenar las cartas cada vez que finalizas una de las tiradas, pero sí es necesario poner todas las cartas de pie antes de la siguiente tirada, que no quede ninguna en posición invertida.


Si estás realizando tarot telefónico muy probablemente no vas a tener tiempo de ordenar las cartas entre una llamada y otra, pero es conveniente que al menos puedas poner todas las cartas de pie antes de responder a la siguiente llamada.


Si realizas las consultas en tu casa o local, lo óptimo es utilizar una mesa redonda porque los ángulos cortan la energía. Pon un mantel de algodón (o de culaquier tela que te permita mover bien las cartas por encima), mejor liso que estampado.



Por ejemplo blanco, que es la unión de todos los colores, de todas las energías o dorado, que simboliza la sabiduría.


Puedes encender una vela del color que tú sientas, como protección, para purificar las energías. La luz de la vela es un medio de protección para la tarotista y para la persona consultante, es protectora contra las energías negativas. Y pon también una jarrita o recipiente con agua, ya que el agua es conectora.


Es bueno tener un medio o fórmula de invocación para que tus guías se hagan presentes. Pídeles que nada quede al azar, que ellos ordenen todas las cartas. Pídeles que tu mente (y la de la persona consultante) no influya en las tiradas. También que te ayuden a interpretar adecuadamente las cartas para poder aconsejar a la persona que ha venido a la consulta.



EL LOCO


MOVILIDAD (palabra clave)


El Loco camina hacia adelante, es el alegre viajero del tarot y es libre, no tiene miedos; está lleno de coraje para iniciar el viaje, que él vive como una aventura. El Loco es el inicio del camino, el inicio del viaje. Es un principio, un inicio. La sabiduría intuitiva es su guía, pues en este momento aún hay una débil presencia del aspecto mental. El Loco es un principio de movilidad y cambio en todas las cosas, es movimiento perpetuo. El Loco no es convencional, anda por su propio camino y no le importa lo que la sociedad piense de él. Esta es una carta que rompe inercias, rompe rutinas y trae cambios, energías nuevas. Te dice que rompas tus hábitos: si no te gusta lo que haces toma conciencia y haz algo diferente, haz cosas nuevas.


El Loco entra en escena en los momentos decisivos, difíciles, de cambio, y nos impulsa hacia delante: nos insta a seguir avanzando a pesar de nuestros temores, nos ayuda a dar el paso hacia delante, nos da coraje para adentrarnos en territorios nuevos.


En la imagen de la carta vemos a un hombre caminando, lleva un bastón o vara en su mano derecha y un hatillo al hombro que sujeta con la izquierda. La vara del Loco es la potencialidad de todas las cosas, es la energía infinita antes de que la mente haya erigido límite alguno. El Loco usa instintivamente su vara.


El Loco significa la potencialidad infinita, todas las cosas siguen siendo posibles: por eso el loco es una carta sin número, y por consiguiente contiene dentro de sí todos los números. Para el Loco todo es posible. El futuro es infinito en cuanto a posibilidades. Esta carta nos recuerda que todas las cosas existen en estado potencial y todas las potencialidades pueden realizarse.


Esta carta significa el inicio de algo, te dice que te muevas, que emprendas cosas (estudios, trabajos, etcétera), tienes la energía o impulso para hacer cosas, no debes desaprovecharla. Esta carta no te indica qué camino debes escoger, sólo te dice que inicies sin miedo un camino, y si te equivocas, si ése no fuera el camino, ya lo cambiarás y tomarás otro. Te dice que te aventures valientemente, que te atrevas a dar el salto; ese salto se da a partir de un sentimiento profundo, no de una planificación cuidadosa.


La carta asimismo dice que fijes la atención cada vez que hagas algo, céntrate en cada momento en lo que estás haciendo.

Invertida:


Esta carta puede significar que la persona tiende a la dispersión, a querer abarcar demasiadas cosas, por lo que debe aprender a centrarse en algo.


I. EL MAGO


ACCIÓN


El Mago es pura energía de creación. Con la carta del Mago sentimos una gran energía que nos llena. El Mago es acción, es energía que debes aprovechar para realizar cosas, pues la energía que no haces circular se para y se pudre, volviéndose en tu contra. Es necesario liberar la energía creativa recibida.


La fuerza vital que te llega del universo no es suave ni apacible, por lo que es menester descargarla, afirmarla en algo real. La energía que recibimos nos ha de llevar a la creación y a la actividad, debemos canalizar la energía hacia una realidad exterior.


El Mago nos enseña a orientar nuestra fuerza o energía para lograr nuestros objetivos, para obtener aquello que deseamos: nos enseña a canalizar toda nuestra energía en una dirección específica. El Mago sabe lo que quiere, tiene unas metas y objetivos muy claros, y es capaz de dirigir toda su energía hacia esos objetivos.


El Mago lleva en la mano izquierda una vara mágica, que eleva hacia el cielo para atraer hacia sí el poder creativo. El Mago concentra y dirige la energía. Hace que esa energía descienda a la tierra, a la realidad. La verdadera magia del Mago reside en esa capacidad de crear, de transformar las potencialidades en algo real.


El Mago representa el concepto de “manifestación”, es decir, hacer que algo real emerja de las posibilidades a la vida: por eso tiene frente a él una mesa con diferentes instrumentos, que representan los cuatro elementos (fuego, agua, aire, tierra). El poder creativo debe manifestarse en la realidad física para que podamos sacar algo valioso de él. A menos que hagamos algo con nuestras habilidades, éstas no existen realmente. El poder creativo debe concretarse en una realidad física, en algo real. La energía creativa debe descender a la realidad física.


Invertida:


Esta carta invertida suele indicar baja autoestima, falta de confianza en uno mismo. La persona no cree que tenga ningún talento o habilidad especial, no cree en su gran potencial; está bloqueada y no hace nada, no actúa. Debe tomar conciencia de sus cualidades y atreverse a llevar a cabo sus proyectos e ideas. Debe pasar a la acción ya. También puede indicar una persona tramposa, embaucadora, estafadora, mentirosa. Si la persona está metida en cuestiones espirituales, puede indicar que la persona no es “blanca” sino que maneja la magia en su propio provecho, con fines personales. En el ámbito amoroso indica rutina, aburrimiento, falta de motivación y de creatividad, lo que puede llevar a la infidelidad.


II. LA MAGA


INTROSPECCIÓN


La Maga es profundamente sabia, de ella emana una inmensa fuerza serena. La Maga es atemporal. Conoce la esencia de las cosas. Es amiga de lo invisible y tiene acceso a la realidad de otros mundos, puede viajar a través del espacio y del tiempo.


La Maga está vinculada al ciclo de las estaciones y de la luna, está en relación con los animales, y la naturaleza le desvela todos sus misterios. Conoce las recetas de sanación más antiguas que hay en el mundo. Puede ver más allá de las apariencias cuando se encuentra con otros seres y otras personas. No teme a la oscuridad y va a guiarte cuando estés perdido en la noche profunda.


La Maga indica un estado muy profundo de captación intuitiva, representa el conocimiento interior, la sabiduría interior. Esta carta te indica que desarrolles tu intuición (te va a traer claridad), utiliza la energía de la carta para hacer aflorar tu intuición y aprender a confiar en tus sensaciones.


La Maga está sentada y tiene un libro abierto entre las manos, per o no lo está leyendo, está meditando, receptiva, atenta a su interior, concentrándose en el interior, atenta a los mundos más sutiles. Su quietud exterior le lleva a estar atenta a su interior. Esta carta significa que estamos en un período de no acción, ahora debemos concentrarnos en nuestro interior. Es un momento de calma, de tranquilidad, de reflexión y meditación. La Maga nos enseña a conectar con nuestro interior.


Con frecuencia la vida en el mundo exterior se convierte en una “batalla” diaria, asumimos muchas responsabilidades, pero nos olvidamos por completo de nuestro interior; hemos olvidado quiénes somos y cuáles eran nuestros sueños. Debemos escuchar nuestra voz interior porque nos guía desde siempre, y nos dirá si estamos en el camino adecuado.


La Maga no se deja turbar por la agitación, bullicio y ruido del mundo exterior. Ella ha seguido la senda de retirarse del mundo, de retirarse del compromiso externo, y así deja que hable la voz interior. Precisamente para no escuchar esa voz interior muchas personas se lanzan a una actividad y un movimiento frenéticos, no descansan jamás de la acción y del movimiento.


Nuestra sociedad se basa por completo en los logros externos y descuida el conocimiento pleno de nosotros mismos. La pasividad lleva en sí su propio poder: da ocasión de trabajar el interior. La Maga nos enseña a alcanzar la paz interior. Y así, mientras el Mago representa la acción, la condición masculina, la conciencia, la Maga representa la receptividad, la condición femenina, el inconsciente. La Maga, como mujer está vinculada al ciclo lunar, y puesto que esta carta es un estado de espera, puede anunciar un embarazo próximo. Asimismo es una carta que habla de la femineidad, ternura y sensibilidad (invertida puede significar que la mujer no acepta su femineidad y en el caso de un hombre indicaría que no sabe mostrar sus sentimientos). También es paciencia, esperar y aceptar.


Esta carta puede indicar una persona que es clarividente, tiene dones psíquicos en potencia.


III. LA EMPERATRIZ


PASIÓN


La Emperatriz es vida y alegría. Esta carta significa la Fertilidad, Fecundidad y Maternidad: ella es la Gran Madre, la Naturaleza, el Principio de Vida, el Nacimiento, la Fuerza de la Vida, la Vida Renovándose. La Emperatriz representa a la naturaleza con toda su fuerza y poder.


La Emperatriz es la madre, el amor materno, es el corazón, la dulzura, generosidad y entrega. Pero la Emperatriz también representa el amor sexual, la sexualidad, la pasión, la sensualidad, la voluptuosidad y la mujer en cuanto amante.


La energía de esta carta nos hace atractivos, seductores e interesantes para los demás, contamos con una gran capacidad de seducción. La Emperatriz nos recuerda que hagamos florecer nuestra femineidad y sensualidad, que nos sintamos hermosas y muy femeninas.


La Emperatriz es vivir apasionadamente la vida, vivenciar y experimentar completamente el mundo exterior. Por eso, la Emperatriz nos insta a no rechazar nuestras emociones y sentimientos, a no reprimir nuestros deseos, especialmente los sexuales. La sexualidad es sagrada, no es sucia ni impura. La Emperatriz nos recuerda que no tengamos miedo de sentir, de dejarnos llevar por lo que sentimos, porque entonces nos alejamos de la vida, nos separamos de las fuerzas de vida y elegimos el camino que conduce a excluirnos de la vida, a dejar de amar la vida, al exilio.


Debemos tener en cuenta que este arcano nos habla tanto de amor y sentimientos como de sexualidad, por lo que en cuestiones amorosas, está en nuestras manos tener una relación sexualmente ardiente y fogosa, pero puramente física, o vivir una relación apasionada e intensa en el terreno de lo sexual y también en el terreno de lo afectivo.

Invertida:


Como la Emperatriz es la Maternidad, esta carta de pie puede anunciar un embarazo próximo. Invertida puede indicar problemas de carácter ginecológico, y si la mujer está embarazada es posible que aparezcan algunas complicaciones en el embarazo, incluso un aborto. Tanto en el hombre como en la mujer puede indicar esterilidad. La carta puede significar que la persona se ha dejado arrastrar por sus pasiones, no es capaz de controlar sus deseos instintivos. También puede significar todo lo contrario: la persona tiene miedo de sentir y experimentar, y está reprimiendo sus deseos.


Asimismo puede indicar generosidad en exceso, una persona que se preocupa demasiado por los demás y se olvida de sí misma, de que ella también es importante.


La Emperatriz invertida también alude a una madre excesivamente protectora y posesiva, que te oprime y devora con su amor asfixiante, te encadena, te chantajea y te retiene a su lado: en definitiva, no te deja vivir tu vida. Se niega a dejar su función de nodriza. Como la Emperatriz es Vida, para mi esta carta invertida puede significar la muerte física.


IV. EL EMPERADOR


DETERMINACIÓN


Al igual que el Mago, el Emperador es una carta de poder y acción. El Mago nos decía que todo lo que quisiéramos hacer lo podríamos llevar a cabo. El Emperador es la realización en el momento presente de los proyectos que tienes en mente. Esta carta te proporciona confianza, decisión, osadía, fuerza, energía y determinación para hacer lo que deseas.


El Emperador es también la razón que se impone sobre el sentimiento y frena la espontaneidad de la Emperatriz. Si la Emperatriz es la maternidad, la madre, el Emperador es el arquetipo del padre. Esta carta representa la autoridad, las reglas, las normas y leyes de la sociedad. En nuestro proceso de maduración hemos de saber incorporar las reglas y normas para después poder trascenderlas. El Emperador significa un periodo de estabilidad en la vida de una persona. La carta alude a una persona madura (independientemente de su edad), responsable, sensata, disciplinada, realista, justa. Es una persona con dotes de organización y liderazgo, capaz de llevar mucha responsabilidad, una persona que se sabe manejar en diferentes situaciones, con mucha capacidad para afrontar situaciones complejas.



Invertida:


Esta carta invertida puede significar falta de confianza en uno mismo. No crees que vayas a conseguir tus sueños, no te crees capaz de llevar a cabo tus proyectos. Te falta confianza, decisión y coraje para hacer lo que deseas.


También puede indicar una persona (con frecuencia es un padre, marido o pareja) muy autoritaria, a la que le gusta imponer sus ideas, su voluntad.


Asimismo puede indicar una persona que rige su vida de modo rígido e inflexible por normas, obedece ciegamente las normas. Pero también indica una persona con gran dificultad para acatar las reglas, lo que le lleva a ir contra todo lo establecido e infringir las normas, por lo que puede llegar a tener problemas con la ley.


La carta invertida puede aludir también a una persona inmadura e irresponsable, que no se aplica ninguna disciplina para lograr sus objetivos: quiere aprobar un exámen y no estudia, quiere trabajo y no lo busca, etcétera.


V. EL HIEROFANTE O SUMO SACERDOTE


COMUNICACIÓN


El Hierofante es una carta de comunicación, comunicación también entendida verticalmente, con los planos superiores, con los maestros de arriba, pues el Hierofante es un maestro, de la tierra o de planos superiores.


En la imagen de la carta vemos al Hierofante, hombre anciano, de aspecto bondadoso y sabio, enseñando a dos discípulos, que le escuchan atentamente; les está transmitiendo aquello que deben aprender, les está dando acceso al saber y el conocimiento, les está orientando para iniciar el trabajo sobre sí mismos.


Esta carta indica una persona sincera y comunicativa, que tiene mucha facilidad para relacionarse con los demás, conecta muy bien con la gente; tiene la necesidad de acercarse a los demás, de prestar servicio a los demás, de cooperar, enseñar, ayudar. Suelen ser trabajadores sociales, maestros y educadores.


El Hierofante nos anima a mostrarnos a los demás tal como somos, nos anima a romper la armadura que tantas veces construimos para no mostrar nuestras emociones y sentimientos, pensando que así nos protegemos. Pero esta armadura en realidad no nos protege, es una prisión: nadie puede entrar, ni nosotros podemos salir. Y al intentar protegernos lo único que conseguimos es hacernos daño a nosotros mismos.



Debemos mostrarnos tal y como somos, sin representar un papel para los demás. El Hierofante te dice: Muéstrate como eres. No adoptes un papel que no es el tuyo. No vayas en contra de ti. Si te muestras como eres todo se pondrá en su sitio y encontrarás lo que estás buscando. Sé tú mismo.

Invertida:



Esta carta invertida significa falta de comunicación. No te comunicas. Debes hacer el esfuerzo de comunicarte y expresarte, aprender a transmitir tus emociones y sentimientos y no quedarte callado. No expresarte nunca puede producir enfermedades muy graves. Al comunicar lo que sentimos a los demás nos purificamos. También nos recuerda que no debemos utilizar el don de la palabra para criticar, mentir, juzgar, destruir y torturar. Las palabras tienen un poder mágico y debemos usarlas con responsabilidad. Por lo tanto, di lo que piensas, no te calles lo que realmente piensas, pero piensa cómo lo vas a decir para no hacer daño, dilo con las palabras adecuadas para no causar dolor.


VI. LOS ENAMORADOS


LA ELECCIÓN


Con esta carta ha llegado el momento en que tienes que hacer una elección. Tienes ante ti dos caminos diferentes y has de escoger uno, debes tomar una decisión.


La carta te aconseja que elijas lo que te dice el corazón, en el momento de tomar una decisión escucha a tu corazón. Siente dentro de ti lo que has de hacer y lo que no, siente en tu interior el camino que has de seguir.


A menudo, cuando hemos de hacer una elección importante vivimos una crisis, hasta que finalmente hacemos nuestra elección, pero la crisis es crecimiento, pues si somos capaces de superarla maduramos. De hecho, la palabra crisis viene del griego krino, que significa crecimiento.


La carta nos recuerda que no tengamos miedo a elegir. Y que debemos aceptar que una vez se toma un camino en tal o cual dirección, se pierde la posibilidad de optar por los otros caminos que hasta ese momento se habían abierto ante nosotros.


Por otro lado, esta carta habla de la importancia del amor en la vida de una persona. Con frecuencia la carta se refiere a una relación importante, sólida, intensa, apasionada, duradera. Si no tienes pareja, muy probablemente vas a conocer a alguien. Es la carta del enamoramiento, atracción, afinidad, unión, amor.


Invertida:



Puede indicar una relación de pareja difícil y destructiva, que te trae tristeza y sufrimiento, no felicidad. Puede indicar también problemas en la pareja por culpa de terceras personas, es decir, una probable infidelidad.


También indica una persona que no quiere tomar decisiones, pues se angustia mucho cada vez que debe decidir.


VII. EL CARRO


DIRECCIÓN


La energía de esta carta te proporciona una dirección clara en tu vida.


Los dos poderosos caballos de esta carta, uno luminoso y el otro oscuro, han acudido para que accedas a la parte salvaje e indomable de ti mismo y te lanzes a la aventura. Eres libre de tomar los caminos que desees, pero debes dejar de lado tus miedos y dudas y atreverte a cabalgar sobre estos mágicos corceles. Ellos están esperando a que te decidas a montarlos: dirígelos hacia donde tú quieras ir. Toma las riendas de tu vida.


Como un caballo es luminoso (energías uránicas, acción, consciente) y el otro oscuro (energías ctónicas, receptividad, inconsciente), tendrás que equilibrar en tu interior esas fuerzas opuestas para poder montarlos.


Y si te caes no pasa nada, no te desanimes y vuelve a montar. Lucha para superar los obstáculos y dificultades que aparezcan en tu camino, defiende con firmeza tus sueños y proyectos. Si la persona consultante pregunta por algún problema o situación compleja, esta carta indica que la dificultad se va a superar. Básicamente el Carro significa éxito.


Invertida:


Esta carta aparece invertida cuando tienes que reconsiderar (aclarar, definir, concretar) tus metas y objetivos. Te pregunta: ¿sabes a dónde vas? Tal vez tengas que replantearte la dirección de tu vida y decidir qué dirección vas a tomar a partir de este momento. Es necesario que abandones el movimiento errático y tomes un rumbo. También puede indicar que la persona se deja influir mucho por los demás, se deja controlar y dominar por otras personas, sólo hace lo que le dicen los demás (amigos, padres o pareja). La carta invertida te advierte que el carro no lo conduces tú, no llevas las riendas de tu vida, son los demás los que te dicen qué debes hacer.


Esta carta te recuerda que tú debes dirigir tu vida: ve a donde quieras ir, haz lo que desees hacer, que los demás no te digan lo que tienes que hacer, eres libre de tomar los caminos que deseas. Toma tus propias decisiones, lleva las riendas de tu vida, que los demás no elijan por ti. Haz lo que te diga el corazón. Déjate fluir.


Puede indicar una persona a la que le cuesta mucho enfrentarse a los problemas y dificultades, tiene que aprender a tomar fuerza y luchar para superar los obstáculos, sin desanimarse.


VIII. LA JUSTICIA


BALANCEO


El poder mágico de esta carta es el balanceo: entre fuerzas solares y fuerzas lunares, día y noche, luz y oscuridad, acción y receptividad, consciente e inconsciente, lo visible y lo invisible, lo temporal y lo eterno, etcétera.


En la imagen de esta carta una mujer sostiene con la mano izquierda una balanza cuyos platos se hallan perfectamente nivelados, la balanza es símbolo de equilibrio. La vida, con sus cambiantes circunstancias, nos mueve constantemente y es tarea nuestra lograr el equilibrio.


Para conseguir el equilibrio nos hemos de situar en el centro, en ese punto de observación en el que la dualidad es simultánea más que alternativa: entonces el éxito y el fracaso, lo positivo y lo negativo, no nos afecta y alcanzamos la estabilidad. Debemos intentar situarnos en el centro y afrontar los sucesos, situaciones y acontecimientos de nuestra vida desde ese centro.


La persona que está en el centro no se deja influir por las cambiantes circunstancias de la vida, no se deja influir por los cambiantes acontecimientos externos. La persona está centrada y no le afectan las circunstancias, acontecimientos y sucesos externos, siempre cambiantes e inciertos; por lo tanto, al situarse en el centro la persona es libre.



Esta carta nos habla también del libre albedrío. El ser humano tiene libre albedrío, pero éste no sólo implica nuestra libertad y autonomía, el recorrer el camino que queramos, el poder de elegir, sino que también conlleva el hecho de que somos responsables de todos nuestros actos, somos responsables de nosotros mismos, somos responsables de nuestra propia vida.


El ser humano tiene libre albedrío: podemos elegir, escoger, y cada decisión, cada acción, tiene su consecuencia. Toda acción tiene una reacción. Por lo tanto, todos nuestros actos tienen una respuesta, todo lo que nosotros hacemos tiene una consecuencia, es decir, se recibe lo que se ha propiciado. Como me suele decir el creador de esta página web: “si plantas patatas recoges patatas y si plantas cebollas recoges cebollas, pero si plantas patatas no recoges cebollas”.


El libre albedrío existe, pero en realidad no sabemos cómo usarlo, pues no nos paramos a pensar por qué nos suceden las cosas, no entendemos por qué nos suceden las cosas. Pensamos que en cualquier momento seremos capaces de cambiar el rumbo de los acontecimientos, y no es así: no podemos cambiar las cosas si no entendemos por qué suceden.


La carta nos recuerda que todo sucede por una razón, todo lo que nos sucede tiene un porqué. Las casualidades no existen. Todo sucede para que evolucionemos a nivel de alma, para aportarnos una enseñanza que debemos aprender, lo que nos parece bueno y lo que nos parece malo.



Esta carta sugiere la idea de poner la propia vida en una balanza para pesarla, es una evaluación de nuestra vida, y puede ir seguida de la decisión de iniciar una búsqueda interior que nos lleve a un entendimiento más amplio. De hecho, la Justicia está seguida por el Ermitaño, que es el buscador de sabiduría.


La carta significa sinceridad absoluta, con nosotros mismos y con los demás. En este sentido la carta es portadora de los significados obvios de la justicia: sinceridad, decisiones justas, acciones correctas, juego limpio. Por lo tanto, si tienes entre manos un asunto de tipo jurídico, significa una decisión justa (que puede no ser necesariamente la que uno prefiere).


En cuestiones amorosas indica una relación estable, una pareja estable. Vas a tener una relación importante, duradera, madura, sólida. Con frecuencia esta carta se refiere al matrimonio. No es una carta que hable de pasión, pero sí indica que viviremos momentos de gran complicidad afectiva.


Si la persona consultante pregunta por un embarazo, esta carta puede indicar una cesárea (la espada es el bisturí). En cuestiones de salud puede indicar una operación.

Invertida:


Esta carta invertida puede indicar una persona que se deja influir mucho por las circunstancias y acontecimientos externos, todo le afecta y debido a eso no consigue estar en armonía y equilibrio. Puede indicar una persona que niega su propia responsabilidad en lo que le sucede, tiene la actitud de “qué injusta es la vida conmigo, mirad qué cosas me suceden” etcétera.


También puede indicar una persona que es muy dura consigo misma y se juzga continuamente. En este caso, la carta te recuerda que debes aprender a perdonarte a ti mismo por tus fallos y errores. Puede indicar falta de sinceridad, con uno mismo y con los demás. Deshonestidad. Acciones y decisiones injustas. Decisiones legales injustas. Juego sucio.



IX. EL ERMITAÑO


GUÍA


Es el Peregrino del tarot, el Sabio Consejero, el Mago de la Luz. Símbolo de guía, el Ermitaño ilumina tu camino y te muestra la dirección como una estrella.


Desde tiempos antiguos el ermitaño (tanto hombres como mujeres) vive en los bosques, las montañas, el desierto, apartado de la sociedad pero no apartado de la humanidad. En la Edad Media se les atribuyó poderes mágicos y con frecuencia dieron refugio a los viajeros. En el tarot este anciano sabio aparece justo después de que hayas hecho el balance de tu vida y te da la fuerza necesaria para continuar el viaje.


El Ermitaño se relaciona con la Maga. Al igual que ella, el Ermitaño no tiene edad. Ambos arcanos indican un período de receptividad, tranquilidad, meditación y reflexión. Es el momento de concentrarnos en nuestro interior, de trabajar sobre nosotros mismos.


Este período de contemplación no quiere decir que estemos sin hacer nada, sino que va a significar un gran paso hacia delante. Si queremos conectar con nuestro interior debemos alejarnos de la tumultuosa vida exterior, abandonar de alguna manera el mundo exterior, estar en silencio. El Ermitaño te recuerda que para poder ver y comprender, para tener claridad de visión, es necesario apartarse del mundo exterior.


El Ermitaño aparece bajo el aspecto de un anciano sabio y solitario. En su mano izquierda lleva una vara, que no es sólo un bastón para apoyarse o ayudarse a caminar, sino una vara mágica que se relaciona con la vara del Mago.


En la mano derecha lleva un farolillo, medio oculto bajo su manto, una luz. Esa luz es para ti, síguela, los demás no ven esa luz, no pueden verla. Síguela y estarás en camino, en tu camino, haciendo tu camino, haciendo lo que tienes que hacer, aunque los demás piensen que te equivocas.


El Ermitaño en cuanto maestro y guía nos muestra la luz y nos indica así su disposición para guiarnos, pero también nuestra capacidad para encontrar el camino: sólo hemos de creer en nosotros y seguir adelante. Si esta carta sale de pie indica que ya conoces cuál es tu camino y ahora te toca empezar a andar por él. Por lo tanto, la luz del Ermitaño representa la luz que nos guía. Esa luz es una luz interior, nuestra luz interior. Es una poderosa luz que proviene de nuestro interior y aparece para ayudarnos a reconocer el camino que debemos seguir en nuestra andadura por esta vida.


El Ermitaño pues está en nuestro interior, está en el interior de cada uno de nosotros: nuestro ser verdadero o ser interior sabe cuál es el camino a seguir y debemos hacerle caso. Confía en tu Guía interior, en tu Luz interior. Tú sabes intuitivamente cuál es tu camino: escucha a tu voz interior porque te guía desde siempre y te dirá si estás en el camino adecuado.


El Ermitaño permanece escondido en lo más profundo de nosotros para alumbrar nuestro camino: cuando lo necesites sólo debes acceder a él, acceder a tu ser interior. Cada vez que te sientas perdido llámale y te mostrará el camino (el camino de luz) a seguir. Y cada vez que la luz interior te guíe te conducirá a un nuevo ciclo de vida. Esta carta indica una transición: ha llegado el momento de apartarse de las preocupaciones mundanas y empezar a atender tus necesidades interiores. Deberías dejar de prestar tanta atención a tus actividades y ocupaciones mundanas y cuidar más de tu interior, aunque a veces eso signifique la separación emocional de algunas personas o dejar actividades que considerabas de enorme importancia. El Ermitaño te puede llevar al conocimiento de lo que realmente es importante en tu vida.


La carta también significa madurez y puede representar a una persona sabia, madura (tanto joven como vieja de edad). Si se pregunta por un embarazo, el Ermitaño responde que sí, pero no en un futuro inmediato, no en el próximo año.

Invertida:


La carta invertida puede indicar una persona muy solitaria, a la que no le gusta relacionarse con otras personas y vive aislada, recluída, encerrada en sí misma. Sería bueno que la persona hiciera un esfuerzo para relacionarse con los demás.


También puede indicar una persona inmadura, que no quiere asumir ninguna responsabilidad o compromiso.


X. LA RUEDA DE LA VIDA O RUEDA DEL TIEMPO


GIROS


Este arcano simboliza el movimiento perpetuo, el girar eterno de la Rueda de la Vida. La vida es una Rueda de Luz y Oscuridad, y gira constantemente, por eso (como ya nos decía la Justicia) para lograr el equilibrio nos hemos de situar en el Centro de la Rueda y observar los acontecimientos de nuestra vida desde ese centro. Al situarnos en el Centro de la Rueda logramos equilibrio, armonía y estabilidad. La persona que está en el centro no se deja influir por los cambiantes acontecimientos externos, por lo tanto, al situarse en el centro la persona es libre.


La vida es una rueda giratoria, pero la rueda de la vida no es visible para nosotros mientras no nos apartamos de ella. Cuando estamos atrapados en ella no vemos otra cosa que la sucesión de acontecimientos cotidianos que a veces tanto nos preocupan. Debemos liberarnos del movimiento giratorio de la rueda (situándonos en el Centro) para trascender nuestra visión limitada y tener una visión global: entonces podremos ver lo que hemos hecho con nuestra vida hasta el momento y hacia dónde nos dirigimos, seremos capaces de ver más allá de la sucesión interminable de acontecimientos aparentemente sin sentido y llegaremos a un mayor entendimiento de la vida.


La vida tiene un ciclo que se va sucediendo, un ritmo determinado, y si nos ponemos en el Centro de la Rueda podremos objetivar esos ciclos, ver que son pasajeros, que no nos deben afectar. Sallie Nichols en su libro Jung y el Tarot habla de intentar sincronizar nuestra respiración y los latidos de nuestro corazón con los giros de la Rueda.


Como la vida es una rueda de luz y oscuridad, vamos a pasar por diferentes etapas o fases, y cada una de ellas va a aportarnos una enseñanza. Nosotros debemos ir caminando por la línea de nuestra vida, pasando todas las etapas, las luminosas y las oscuras, vivir lo que nos toque en cada momento y dejarnos fluir.


La energía de esta carta es utilizable para comprender las corrientes de ascenso y descenso de la vida (el centro es el equilibrio entre el ascenso y el descenso). Ser libre implica aceptar el ritmo o ciclo de la vida y vivir en armonía con él.


Esta carta significa cambios, puede ser el cierre de una etapa y la apertura de otra nueva, el inicio de un nuevo giro de acontecimientos. Lo importante en cuanto a los cambios es nuestra reacción: los cambios debemos aceptarlos, adaptarnos a la nueva situación, porque el cambio ya se ha producido y la rueda sigue girando, la vida continúa.


La carta indica también fortuna, pues la persona está centrada, en armonía y equilibrio. Asimismo puede indicar fortuna a nivel económico: no vas a tener problemas de dinero.


Invertida:


Esta carta invertida puede indicar (al igual que la Justicia) que a la persona le afectan mucho los cambiantes acontecimientos externos y no logra estar en armonía y equilibrio. La persona puede llegar a tener un caos mental enorme.


También puede indicar que la persona se ha quedado estancada, paralizada, no fluye porque no acepta la situación que le toca vivir, no quiere pasar por la etapa que ahora le toca vivir.


XI. LA FUERZA


FE


En la imagen de la carta vemos a una doncella abriendo la boca de un león, ni su cuerpo ni su rostro muestran tensión, la doncella abre la boca del león sin el menor esfuerzo. La doncella le abre la boca al león porque sabe que se la puede abrir, tiene confianza (el símbolo del infinito sobre su cabeza) en que puede hacerlo.


Lo que nos presenta la vida es porque lo podemos hacer, siempre que tengamos confianza en que podemos hacerlo. La carta indica una persona preparada para afrontar cualquier situación que la vida le presente, tiene capacidad para hacer frente a problemas y situaciones difíciles, cuenta con la fuerza interior necesaria para superar las dificultades y problemas de la vida.


Esta carta habla también de nuestros sueños (para una explicación más detallada léase el cuento de Juan Pedro Bordes “Dos Posiciones”). Debes tener fe en tus sueños. La falta de fe destruye los sueños. En tu interior reside la fuerza para lograr tus sueños, a menudo oculta, escondida, negada continuamente por nosotros mismos, y hay que despertarla. No abandones tus sueños, si lo haces, si pierdes tus sueños, la vida no tiene sentido, se vuelve vacía y triste, de pobreza interior.


La carta te recuerda que todo es posible, los sueños pueden realizarse, pero has de creer en ellos. Somos nosotros, con nuestros miedos, quienes ponemos los límites. Debes tener confianza, creer que puedes conseguir tus sueños.


Hazte la siguiente pregunta: ¿qué es lo que deseas? ¿qué es lo que quieres en tu vida? Si crees en tu sueño lo lograrás, lo harás realidad, pero si crees que tu sueño no es posible, jamás se hará realidad. Como dice el creador de esta web, el proverbio de “si no lo veo no lo creo” debería ser “si no lo crees no lo verás”.


Tal y como dice Juan Pedro Bordes: “El camino que lleva a donde queremos ir es un camino recto, somos nosotros con nuestros miedos, dudas e inseguridades quienes ponemos las curvas en el camino”. Nos repetimos una y otra vez que nuestro sueño no es posible, y así justificamos el no dar pasos en la dirección de lo que realmente deseamos; pero si somos capaces de dejar a un lado nuestros miedos y dudas, el camino se hará más y más recto.


Cada pensamiento nuestro es energía que se lanza al universo. Los pensamientos son poderosísimos y por eso debemos tener cuidado con lo que deseamos. Tenemos el poder de hacer realidad nuestros sueños, pues primero se crea todo en el pensamiento, a nivel del pensamiento y luego se traslada a la realidad física.


A veces creamos un pensamiento (que es una energía) y lo lanzamos al universo y resulta que ese pensamiento está en armonía con el universo y se nos contesta, se nos concede. Si lo que tú pides está en armonía con tu misión de vida, el universo te lo concede; si lo que pides es adecuado para la evolución de tu alma se te concede. El problema es que a menudo pedimos cosas que no son convenientes para nuestra evolución a nivel de alma, y por supuesto el universo no nos las concede.


Invertida:


Persona que ha perdido la fe en sus sueños, ya no cree que pueda conseguir sus sueños, no cree que vaya a lograr lo que desea. Tiene la convicción de que sus sueños jamás se harán realidad y ha dejado de luchar para conseguirlos: tal vez por cansancio, por desánimo, porque lleva demasiado tiempo luchando sin conseguir sus sueños y le ha podido la desesperanza. Esta carta te proporciona fuerza para seguir luchando.


La carta también puede indicar (al igual que el Mago invertido) falta de confianza en uno mismo, baja autoestima. La persona está triste, angustiada y deprimida, sin energía, no se siente capaz de afrontar las situaciones que le presenta la vida.


XII. EL COLGADO O ILUMINADO


REORIENTACIÓN


En algún tarot al Colgado se le llama El Iluminado, y en ocasiones se representa con una aureola de luz rodeando su cabeza. Es el arcano número doce, número de Piscis y de Cristo.


Con la carta del Colgado estás viviendo un momento especial de tu vida, se están preparando cambios esenciales, pero te cuesta dar los últimos pasos hacia adelante porque aún estás atrapado en situaciones y problemas del pasado. Este nuevo comienzo que está a punto de producirse va a implicar una profunda y decisiva reorientación de tu vida.


Es como si estuvieses sentado en una barca que te llevará a la otra orilla del río. Ya divisas la otra orilla con claridad, pero la barca no ha soltado amarras del todo, pues aún quedan lazos que te mantienen atado al pasado. Sólo falta dar la orden de zarpar, pero sigues esperando sin hacer nada, sin decidirte.


Todas las grandes situaciones de transformación se caracterizan por un aumento de la inestabilidad interior, es un momento de crisis existencial (la crisis te va a servir para crecer y madurar) en el que te pueden asaltar dudas e inseguridades, y puedes dejarte influir por la opinión de los demás, que contemplan tus decisiones con escepticismo.


Aunque sepas lo que quieres, puedes vacilar momentáneamente por la presión de los demás, corriendo el peligro de desviarte de tu propio camino. En ese sentido, esta carta expresa un mensaje de independencia: haz lo que en tu interior sientas que es lo mejor, sigue el camino que tú sientas, aunque a otras personas les parezca absurdo. Haz lo que te diga el corazón. Sé libre. Atrévete a navegar hacia nuevos horizontes.


Es necesario que te decidas a dar los últimos pasos hacia adelante. Debes liberarte de las ataduras del pasado, sacudirte todo lo que te amarra: abandonar los viejos lazos y las situaciones emocionales enmarañadas, dejar atrás los viejos límites y restricciones, romper con las viejas y obsoletas ideas, normas, convenciones, hábitos y tradiciones. Por supuesto, esto es siempre doloroso, pero es la única manera de seguir tu propio camino. Ha llegado el momento de reflexionar detenidamente y replantearte tu dirección, replantearte tus objetivos y metas, para a continuación abrir una nueva etapa, iniciar un nuevo ciclo de vida.


Esta carta puede indicar una adicción (drogas, alcohol, etcétera). Referido al trabajo el Colgado significa que estás en el paro.

Invertida:


Esta carta es bueno que salga invertida porque es el Colgado pero un poco más “suavizado”.


XIII. LA MUERTE


CAMBIO La Muerte es una carta de evolución, crecimiento, progreso y desarrollo, pues la muerte conduce siempre a la resurrección, mueres para renacer, es la limpieza necesaria para el posterior crecimiento. La energía de esta carta es utilizable para entender el sentido oculto de los cambios, su poder mágico es la fuerza del renacimiento.


Esta carta nos pide un cambio profundo, y no podemos demorarlo más: ya se ha acabado el tiempo de espera o tiempo intermedio de la carta del Colgado. Es necesario hacer el cambio y permitir ya el surgimiento de una nueva etapa, de una nueva vida.


Se inicia para nosotros un periodo de transformación de nuestra vida, en el que vamos a tener que realizar cambios profundos. El proceso de transformación puede ser muy difícil y duro, pero debemos seguir adelante, pues el cambio tiene que llevarse a cabo, y cuando el proceso finalice veremos que nos ha servido para evolucionar, crecer, madurar.


Cuando estés inmerso en este proceso piensa que eres el guerrero que triunfa en todas las batallas, la noche está pasando y pronto llegará el amanecer, el nuevo día. Y recuerda que la Muerte conduce siempre al renacimiento.


Esta carta nos insiste en que no hay que tener miedo al cambio, pues el cambio siempre es positivo, siempre es para crecer y evolucionar a nivel de alma. No tiene sentido luchar desesperadamente para evitar el cambio, hay que realizar el cambio y dejarse llevar.


Durante el lento proceso de transformación vamos a morir, pero para renacer, para iniciar una nueva vida llena de nuevas promesas y de nuevas esperanzas. Morir significa que debemos “soltar” el pasado, dejar atrás los elementos del pasado que ya nos son inservibles, tirar todo lo que se ha vuelto inútil a nuestro alrededor (es decir, todo lo que no ha dado fruto, lo que no ha producido nada), y eso también implica abandonar, muchas veces con gran dolor y pena, todos los planes, proyectos, ilusiones y sueños que no han hallado su espacio.


Invertida:


Si la carta está de pie significa que ya has hecho el cambio o cambios que debías hacer o ya eres plenamente consciente del cambio que debes hacer, y lo vas a hacer. En su posición invertida esta carta significa que no quieres hacer el cambio, tienes miedo a dejarte llevar, tienes miedo al cambio y estás intentando evitar el cambio. Tu estancamiento en los viejos hábitos y viejas costumbres impiden el cambio.


XIV. LA TEMPLANZA


EQUILIBRIO


Con esta carta llegas a un equilibrio y armonía mucho más profundos que en las cartas de la Justicia y la Rueda de la Vida. La carta indica (al igual que los arcanos ocho y diez) una persona que pase lo que pase está entera y centrada, está en armonía, en equilibrio, y no se deja influir por las cambiantes circunstancias de la vida, no le afectan los inciertos acontecimientos externos.


La energía de esta carta nos sirve para la transmutación o transformación de: el inconveniente en ventaja, el defecto en virtud, lo inútil en útil, lo excluyente en incluyente, la competencia en cooperación, lo alternativo en simultáneo. Asimismo, es una energía utilizable para relacionarnos con el lado positivo de las personas y circunstancias.


Esta energía también nos sirve para renovarnos tras haber pasado por un periodo de problemas y dificultades, significa la renovación tras ese periodo difícil. La Templanza nos proporciona coraje en el arte de vivir, nos da capacidad para hacer frente a problemas y situaciones difíciles, capacidad para enfrentar jubilosamente los problemas de la vida.


La carta de la Templanza hace referencia a dar una respuesta adecuada y auténtica a todas las situaciones que la vida nos plantea, es actuar adecuadamente ante cualquier situación que se plantee.



Tomarse la vida tal como viene, momento a momento.


Por otra parte, esta carta habla de la Gracia o Providencia. Todo lo conseguimos por gracia, y si nosotros estamos donde debemos estar la gracia actúa, si estamos haciendo lo que tenemos que hacer la gracia o providencia viene. Nosotros solamente tenemos que dejarla actuar, el problema es que normalmente no la dejamos actuar.


En cuestiones amorosas, la Templanza significa una relación intensa y apasionada, que además va a ser una relación importante, duradera, madura y sólida. La carta hace referencia a dos personas que son “almas gemelas”, dos personas que se habían de encontrar: es el hombre o la mujer de tu vida. Esta relación va a ser muy importante para ambas partes y las llevará a una nueva manera de entender la vida. Es el amor como revelación.


En cuestiones de trabajo significa que tu trabajo ha de ser vocacional, no debes trabajar sólo para ganar dinero, tu trabajo debe ser de servicio y ayuda a la humanidad.


Invertida:


Al igual que los arcanos ocho y diez, esta carta invertida puede indicar una persona que no está en armonía y equilibrio, aunque en el caso de la Templanza esta falta de equilibrio es más acusada, y la persona puede empezar a mostrar comportamientos extremados, excesivos, desenfrenados, incluso peligrosos.


XV. EL DIABLO


LUZ El diablo de la carta es Lucifer, y como Portador de la Luz aparece para iluminar lo que tenemos oculto en la oscuridad, ilumina lo que no queremos ver, lo que no queremos mostrar a los demás: nuestros miedos, inseguridades, obsesiones, envidias, fracasos, etcétera. La carta del diablo nos obliga a ver todo eso que tenemos bien guardado y escondido. Al verlo lo aceptamos e integramos, y de esa manera nos purificamos: dejamos de engañarnos a nosotros mismos, nos sinceramos con nosotros mismos y empezamos a avanzar hacia el conocimiento interior.


La energía de esta carta es utilizable para reconocer la raiz de nuestros miedos. La carta que nos hace enfrentarnos a todo aquello a lo que por miedo no nos hemos querido enfrentar, para así liberarnos. No debemos tener miedo a nada. Hay una Ley Universal que dice que se atrae aquello a lo que se teme, por eso no debes tener miedo, si tienes miedo llamas a todo eso a lo que temes.


La carta del diablo también indica pruebas. El diablo puede tomar cualquier apariencia y es omnipresente, está por todas partes al mismo tiempo. Hábil y astuto, te espía y llega sin que se le espere. Te dice ¿te crees que ya has llegado? Y entonces el diablo te tienta (es su especialidad), te pone a prueba, incluso te provoca, para demostrarte que no eres tan espiritual, bueno, sabio, paciente, generoso, etcétera, como tú te crees.


La energía de esta carta es utilizable asimismo para alertarnos sobre la seducción de las apariencias, sobre la seducción de la belleza externa, sobre el magnetismo y poder de lo aparente.


Si nos dejamos cautivar, seducir y embaucar por las apariencias llegamos a una situación de alejamiento de la realidad, y nos sumergimos en un mundo ilusorio, aparente, irreal, ficticio, engañoso.


Es un mundo falso, no verdadero, no real, que nos va a llevar a la confusión y ofuscación.


En ese sentido, la carta alude a la creencia, falsa y engañosa, de que lo que vemos es lo único que existe: no existe nada más allá del mundo de los sentidos, más allá de lo tangible. No existe nada que trascienda lo material.


La ignorancia nos hace creer que lo que vemos es lo único que existe. Es el desconocimiento y el olvido de lo Invisible, que nos lleva a un conocimiento incompleto. Negar el componente espiritual de la vida produce infelicidad.


La carta del diablo habla también de la pereza, la distracción, la inercia. El diablo es quien te hace dejar todo para mañana, el “hoy no lo haré, ya lo haré mañana” es producido por el diablo, él es quien dio a los hombres el regalo envenenado del tiempo: para que el hombre crea que dispone de muuucho tiempo y vaya dejando las cosas por hacer, para hacerlas más adelante. Precisamente eso es lo que quiere el diablo, que vayas dejando cosas por hacer, para eso te dio el tiempo.


La carta del diablo puede indicar una persona que está viviendo una situación abusiva y la acepta porque la considera “normal”. Ha aceptado las cadenas y ni siquiera se plantea el cambio porque está convencida (erróneamente) de que no hay ninguna alternativa a su situación de opresión y sufrimiento, cree que no existen otras opciones, que no es posible otra vida.


En cuestiones amorosas, este arcano no nos habla de amor y sentimientos, sino de seducción, erotismo y sexualidad, siempre con un fin puramente físico. Indica una aventura sentimental breve y pasajera, llena de pasión sexual.


Puede indicar que tu pareja te está engañando, te es infiel. Asimismo puede indicar una persona que ama de manera posesiva. No respeta tu espacio, no respeta tus necesidades y deseos. Quiere cambiarte, manipularte, controlarte, decidir por tí. Te vampiriza, te ata, te encadena.


Esta carta hace referencia a engaños, mentiras, trampas, estafas y timos en cualquier ámbito. Ten mucho cuidado si por ejemplo estás pensando en asociarte con alguien a nivel profesional.

Invertida:


Cuando esta carta sale invertida significa que la energía del diablo no fluye adecuadamente: es el diablo pero un poco rebajado.


XVI. LA TORRE


DESBLOQUEO


En la imagen de la carta vemos la parte alta de una torre destruída por un poderoso rayo mágico. Esta carta significa la destrucción de lo ilusorio, el desvanecimiento del ensueño, la destrucción de lo ficticio, irreal y engañoso, la destrucción de lo que no es verdadero. La carta de la Torre es siempre una iluminación súbita, un vislumbre repentino que provoca la ruptura de la máscara, la destrucción de lo ilusorio, y nos lleva a ampliar nuestra visión limitada de la vida. El Rayo de Luz que destruye la torre es el rayo de la revelación. Este rayo de luz destruye lo ilusorio, las apariencias, los espejismos y los ensueños. Es la misma luz que cegó a Pablo camino de Damasco. La luz de la revelación. La luz que nos trae la verdad. La luz de la liberación. La luz que destruye la tradición. La carta de la Torre significa luz. Luz de amanecer, luz de mediodía, luz de atardecer, siempre es luz.


Esta carta habla de destruir tus barreras mentales y tu rigidez, de romper rutinas, hábitos, ideologías y tradiciones, de liberarte de la prisión de una vida sistematizada y liberarte también del apego a ese modo de vida. La energía de esta carta es una fuerza destructiva que libera y puede ayudarte a cambiar de vida, si así lo deseas. Los cambios que debes realizar bajo la energía de la carta de la Torre son cambios abruptos, difíciles, duros: no se realizan poco a poco, con calma y suavidad, sino muy enérgicamente, pero estos cambios te llevan a la libertad, a la liberación.


El cambio que te pide esta carta es mucho más radical que el del Colgado o la Muerte. La Torre es una carta de crisis, indica un momento difícil en la vida de una persona. Sin embargo hay que recordar que crisis es crecimiento. La crisis de la carta de la Torre nos va a llevar a la luz, al despertar, a la liberación de la mente; por eso cuando aparece esta carta hemos de recordar que conduce a la libertad.


Ha llegado el momento de ser liberados de las torres de engaño y represión en las que nosotros mismos nos hemos aprisionado. Y como en todo este tiempo no hemos conseguido salir de la torre o prisión voluntariamente, por nuestro propio pie, ahora vamos a salir por medio de una explosión, de un estallido.


Esta “explosión” o “destrucción” puede indicar una experiencia dura y difícil, pues las experiencias dolorosas suelen ser las que nos hacen reaccionar, las que nos sacuden para liberarnos de nuestras prisiones (es decir, nuestras barreras mentales, ideas rígidas, bloqueos, defensas, miedos, etcétera).


La destrucción va a despejar alguna situación que está produciendo presiones intolerables. Y aunque ahora se haya producido la dolorosa destrucción de lo que habías construido, quedando tan sólo los cimientos esenciales y validos para el futuro, tras la destrucción te va a ser mostrado el camino a un nuevo comienzo.


Si soportamos el Rayo de la destrucción y la liberación cuando descienda, esta llama de iluminación nos va a llevar a ampliar nuestra visión limitada de la vida. Con la destrucción de la torre estamos yendo más allá de la consciencia.


Esta carta puede significar una prueba iniciática, una prueba importante y decisiva, tal vez la prueba que te lleve a empezar a andar por tu camino, a empezar a cumplir con tu misión de vida. En El Señor de los Anillos Elrond le dice a Aragorn: “Esta es tu prueba. Cada sendero que has recorrido a través de bosques y guerras te ha conducido a este momento. Sé aquello para lo que has nacido”.

Invertida:


Cuando está en su posición normal, la carta de la Torre nos libera. Invertida significa que nos estamos negando a pasar por la experiencia de esta carta. Estamos haciendo todo lo posible para evitar el rayo, estamos intentando protegernos del rayo por todos los medios, y así no tener que pasar por la experiencia dolorosa, pero al protegernos del rayo seguimos prisioneros en la torre (recordar que el rayo de luz destruye la torre), continuamos aprisionados y no conseguimos liberarnos. Por eso debemos permitirnos pasar por la experiencia de esta carta.


Además si la carta sale invertida suele indicar que la destrucción debe ser total, el cambio debe ser radical; significa un final y no puedes aprovechar nada de lo anterior: debes empezar desde cero, empezar de nuevo, empezar a construir un edificio nuevo.


XVII. LA ESTRELLA


ESPERANZA


La Estrella te guía, protege y ayuda en el viaje. Es la calma orientadora que sigue a la tormenta emocional de la Torre. Es la Estrella Guía, la Estrella de la Revelación o Estrella de los Reyes Magos, que nos conduce al reino del sol. Es la Estrella del Corazón.


La Estrella de la Mañana y la Estrella de la Tarde.


Esta carta significa esperanza, trae esperanza a nuestros corazones, pues en todas las culturas la estrella anuncia una buena nueva, anuncia la llegada de los momentos favorables, de los tiempos propicios.


La Estrella alimenta el optimismo. En caso de problemas y conflictos, te recuerda que siempre hay esperanza, no debes perder la esperanza. Puede indicar que vas a recibir una ayuda inesperada. La Estrella es también la Señora de la Verdad. Al ser tu Estrella Guía, te acompaña resplandeciente durante el camino y te proporciona claridad de visión, ayudándote a percibir una verdad más amplia. La Estrella te aporta serenidad, te ayuda a desarrollar la intuición y te conecta de nuevo con el antiguo conocimiento.


La Estrella no es una carta de acción, sino de calma interior, de quietud, sosiego, tranquilidad, serenidad, descanso. La experiencia de la Estrella es una experiencia de paz. Nuestro viaje a través de los arcanos mayores puede esperar. Estamos disfrutando de la gracia y de la maravillosa serenidad de este momento.


La Estrella indica también una persona que se muestra tal y como es, no esconde nada, no necesita actuar, no necesita representar un papel; es una persona auténtica, íntegra, honesta, sincera y con cierta inocencia. Con la Estrella el ser interior se expresa jubilosamente, por lo que esta carta te recuerda que no puedes traicionarte a ti mismo.


En cuestiones amorosas la Estrella hace referencia a un amor intenso y apasionado, que además va a ser una relación importante para tí, duradera, madura y sólida. Si quieres quedarte embarazada esta carta te anuncia un embarazo próximo. Asimismo la energía de esta carta que favorece los proyectos a largo plazo.


Invertida:


La Estrella es una carta de sanación. Cuando sale invertida te indica que debes llevar a cabo tu propia sanación interior. Es el momento de limpiar, purificar, transformar y curar tus heridas emocionales, para que ya no te hagan sufrir más. En el proceso de sanación vas a tener que perdonar a los demás, y sobre todo vas a tener que perdonarte a ti misma. Reencuentra la alegría en tu interior, la alegría de vivir. Cuando hayas sanado, es posible que te llegue el turno de reconfortar el corazón de los seres que se crucen en tu camino, de hacer entrar en calor los corazones perdidos, cansados o desesperanzados.


En el ámbito amoroso, la Estrella invertida te dice que estás albergando falsas esperanzas de vivir una relación sentimental con una persona de la que te has enamorado, pero eso no va a suceder, pues esa persona no siente lo mismo por ti.


Esta carta invertida puede indicar puede indicar un estado de nerviosismo, inquietud, preocupación y dasasosiego. También que la persona ha perdido la esperanza.


Asimismo puede significar una persona que no es sincera, está representando un papel y no nos muestra cómo es realmente, está ocultando algo, no es de fiar.


XVIII. LA LUNA


TRANSFORMACIÓN


La Luna es sabia, primigenia y salvaje. Es la carta de los sueños y las visiones, de los mitos. La luz de la luna es mágica, misteriosa, extraña, sobrecogedora, ancestral. Con esta carta, la energía inconsciente puede liberarse súbitamente en forma de imágenes, símbolos, sueños y visiones. La Luna abarca las esperanzas y miedos acerca del futuro, y el recuerdo de las cosas que ya han sucedido.


La Luna es una carta de receptividad e intuición, de estar contigo mismo, concentrarte en tu interior, indagar en tu interior, meditar, reflexionar y tener una actitud receptiva para que vengan las respuestas.


La Luna puede indicar un momento de confusión y desorientación, un momento en el que no vemos las cosas con claridad. En ese sentido, la Luna te aconseja que te dejes fluir, déjate llevar por tu intuición, no dejes que la mente entre, aunque no veas las cosas muy claras debes dejarte fluir.


La Luna puede ser el momento más oscuro del viaje. Con la carta de la Luna nuestros peores miedos y temores emergen desde las profundidades de nuestro mundo interior para que los enfrentemos, así como los chamanes se enfrentan a feroces monstruos en sus viajes del trance.


Estos miedos y temores nos producen un pánico irracional, pero forman parte de nuestro mundo interior, proceden de nuestro mundo interior, y es necesario que los enfrentemos para poder llegar al Sol. En el momento en que los enfrentamos, las aguas del lago (el inconsciente) se aquietan y nuestros miedos se suavizan: es entonces cuando los portales se nos abren hacia la aventura.


La Luna es inquietante, pues con esta carta perdemos la paz y la maravillosa serenidad de la Estrella, pero la Luna también puede traernos conocimiento, gracia y paz, si aceptamos pasar por la irrupción de nuestros miedos y temores más arraigados, que son traidos a la superfície desde lo más profundo para que con coraje y valor los enfrentemos.


La Luna puede indicar una persona con dones psíquicos en potencia. La energía de esta carta es utilizable para desarrollar las facultades psíquicas latentes.

Invertida:


Esta carta invertida puede significar una intuición no tranquila sino febril, agitada, exaltada y frenética. También sueños extraños, pesadillas, alucinaciones.


XIX. EL SOL


FELICIDAD


El Sol es la carta luminosa por excelencia. La energía de esta carta es una energía vitalizadora, fresca, nueva. Con el Sol el universo está radiante de luz, sentimos la vida espiritual y eterna, ya no es la existencia cotidiana hecha de monotonía, esfuerzo y confusión. Bajo la luz del Sol experimentamos el mundo de una manera totalmente nueva.


El Sol significa alegría, felicidad, entusiasmo, optimismo. La persona está sana, llena de energía, vital, feliz, irradia luz interior. El Sol es luz y vida.


Con el Sol sientes un deseo de libertad que te impulsa a ir hacia delante y se convierte en un movimiento que a veces te supera. Tienes el deseo de avanzar. Sientes una fuerza que te guía, y por primera vez en mucho tiempo te atreves a recorrer nuevos y desconocidos caminos.


Vas a recorrer el camino hacia tu libertad. Al andar ese camino conseguirás liberarte de tus cadenas y ataduras: pero para eso deberás deshacerte de los viejos hábitos, de las viejas rutinas, costumbres y tradiciones. Deberás desprenderte de las antiguas seguridades, certezas, referencias, convicciones, creencias e ideas recibidas, a las que obedecías sin atreverte a cuestionarlas.


El Sol te dice que utilices tu poder personal, ya es hora de que te decidas a utilizar tus dones y cualidades. Deja de esconder tus dones a la sombra de tus miedos, bloqueos, dudas e inseguridades. Desarrolla tus dones, tus facultades! Es el momento de alcanzar tus sueños y aspiraciones.


Escucha tus deseos profundos, escucha a tu voz interior. Has de despertar y vivir de verdad. Has de crecer, florecer, brillar, desplegar toda tu energía. Toma conciencia de tu poder personal, de tus dones y talentos, de tus fuerzas de creación. Y actúa. Empieza a avanzar por los caminos de luz que te esperan, sólo tienes que atreverte a recorrerlos.


La carta del Sol te aconseja que hagas lo que te dice el corazón, sigue el camino que te dice el corazón y avanza con paso decidido, ya sea a favor del viento o contra todos los vientos. El Sol representa el conocimiento, pues en su viaje a través del mundo lo ve todo. Con esta carta la persona adquiere sabiduría, está lúcida, y puede ver las cosas con total claridad. La luz del sol nos libera de ensueños, espejismos y quimeras. Bajo la luz del sol percibimos la verdad.


En cuestiones amorosas el Sol te dice que vas a mantener una relación feliz, sólida, duradera. Si quieres quedarte embarazada, esta carta te anuncia un embarazo próximo.


Invertida:


Puede indicar una persona que simplemente está “sobreviviendo”, pero no viviendo de verdad. Debe liberarse de tantos compromisos y obligaciones y aprender a disfrutar de la vida, hacer cosas que le hagan sentirse alegre, jubilosa.


Para mí esta carta invertida puede indicar la muerte física.


XX. EL JUICIO


EVALUACIÓN


Con esta carta estamos a punto de concluir el viaje, ya hemos recorrido el arduo camino a través de los Arcanos Mayores y ahora el viaje llega a su fin. El viajero, que somos cada uno de nosotros, está a punto de recibir el magisterio.Vamos a iniciar una nueva vida como consecuencia de todas las experiencias y vivencias adquiridas durante el viaje. La carta en su posición de pie indica que has encontrado lo que habías estado buscando durante todo el camino: te has encontrado a ti mismo.

Invertida:


Esta carta invertida te lleva a un profundo replanteamiento de tu vida. Debes ser sincero contigo mismo y preguntarte si realmente eres feliz, si has logrado lo que querías en la vida, si has conseguido hacer realidad tus sueños. Y si la respuesta es negativa, ahora es el momento de hacer cambios en tu vida para encaminarte hacia una existencia más feliz y más plena de significado.


Hemos dicho que con esta carta el viaje llega a su fin, por lo que tienes tu última oportunidad para seguir el camino que te dice el corazón. Todavía estás a tiempo de seguir el camino que en tu interior sientes que has de seguir, aún puedes andar por el camino que tú deseas, no por el que te indican los demás. Pero si te dejas vencer por tus miedos y no sigues tu camino, tu vida será vacía y triste y no lograrás ser feliz.


XXI. EL MUNDO


CULMINACIÓN


El Mundo es felicidad, realización, triunfos, éxito, recompensa a los esfuerzos realizados, logro de objetivos, satisfacción, plenitud, culminación, totalidad e integración. La energía de esta carta es utilizable para realizarse, para caminar hacia la plenitud.


La carta del Mundo indica el final de una etapa, el final de una situación, y un final lleva siempre a un inicio, a emprender cosas nuevas, vas a empezar una etapa nueva. Un final lleva a un principio y eso conllevará un cambio, pero ese cambio va a ser fluído y no traumático. Con el Mundo vuelves al principio, al Loco y al Mago, pero ahora con la sabiduría que has adquirido tras recorrer el camino a través de todos los arcanos mayores.


El Mundo significa movimiento y evolución constantes, fluir, metamorfosis, apertura al cambio. Es una estabilidad y equilibrio dinámicos: libertad para moverse y para ser movido. Como dice Sallie Nichols en su libro Jung y el Tarot: “la serenidad no es estar libres de la tormenta, sino mantener el equilibrio en el centro de ella”.


La carta del Mundo, al igual que la del Sol, significa libertad: la persona se libera de sus miedos, dudas, confusiones e inseguridades y se siente realizada, feliz: está abierta a toda experiencia y baila en la danza de la vida.


El Mundo es sabiduría, conocimiento, entendimiento. Ahora, al final del viaje, hemos podido acceder de un modo consciente a la sabiduría del inconsciente, es el inconsciente conscientemente conocido.


Por otra parte, la carta de el Mundo representa la reconciliación y unión de los opuestos o contrarios, es decir, la unión de la dualidad: masculino y femenino, día y noche, acción y receptividad, el mundo de lo externo y el mundo de lo interno, fuerzas solares y fuerzas lunares, luz y oscuridad, lo visible y lo invisible, tiempo mortal y tiempo trascendental, consciente e inconsciente, etcétera. Representa el momento mágico en el que el día y la noche se equilibran, el momento en el que la dualidad es superada.


En realidad, las fuerzas luminosas y las fuerzas oscuras (fuerzas del día y de la noche) están unidas, se complementan y son indisociables, es decir, no pueden existir por separado. Son a la vez energías opuestas y complementarias. Los opuestos son en realidad complementarios, forman una unidad.


Esta carta te recuerda que debes superar tus dualidades, conflictos, antagonismos, ambivalencias, contradicciones, oposiciones y divisiones interiores: debes unir en tu interior las fuerzas que se oponen, y para que se unan has de aceptarlas. Aceptar tus fuerzas luminosas y tus fuerzas oscuras. Así estarás en concordancia con tu naturaleza profunda. Y serás libre.


Invertida:


Hemos dicho que el Mundo indica el final de una etapa. Cuando la carta sale invertida nos dice que la persona tiene dudas y temores, no lo ve claro y se está resistiendo a cerrar esa etapa, no quiere dar la etapa por finalizada (o tal vez no se ha enterado de que tiene que cerrarla). La persona se ha quedado estancada, inmovilizada. La carta te recuerda que no debes tener ningún miedo porque todo final lleva a un principio.


freefree